En un momento crítico de nuestra vida, cuando la hora de la oscuridad más profunda nos alcanza, es que conviene recordar que, precisamente, la hora más oscura es justo la que precede al amanecer. Y que si en ese momento percibimos la luz de una linterna que alguien porta en su mano para invitarnos a descubrir nuestro interior, tenemos el poder de cambiar nuestro futuro, porque esa luz ha aparecido en el momento perfecto: estamos preparados para tomar conciencia y aprender a amar nuestra vida.
La Educación de las Emociones es una invitación a recorrer nuestro castillo, entrar en cada habitación y abrir las ventanas a la luz de la comprensión, siendo nosotros mismos quienes vamos a recorrer esas distancias, nadie más puede hacerlo por nosotros, nadie más que uno mismo puede darse permiso para iniciar el viaje interior. Tan sólo puede dejarse guiar y acompañar por el portador de la linterna, aunque será uno quien decida en qué habitación entrar y qué postigo abrir.
Te invito al viaje más apasionante que puedas emprender. Llevo una linterna en mi mano y estoy lista para facilitarte el camino.
Conócete a ti mismo. Aprende a amarte incondicionalmente. Eres la única persona con la que pasarás el resto de tu vida.